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Según registros del National Weight Control Registry (NWCR) -un archivo de datos de más de 10 mil personas que han perdido al menos 13 kilos y que han conservado su talla al menos un año-, un grupo de expertos descubrió algunas formas para no volver a ganar peso tras la pérdida. Aquí te mostramos las claves que te permitirán mantenerte delgada (o) por mucho tiempo, si es que sigues todo al pie de la letra.

  1. Mantente en movimiento.

Esto es clave a la hora de mantener el peso que queremos, pues junto con quemar calorías, la actividad física activa sistemas biológicos que son de gran ayuda, como las hormonas de la epinefrina o la adiponectina, que impiden el cúmulo de grasa, las cuales se emiten 24 horas después de haber hecho ejercicio.

Holly Wyatt, directora asociada del Anschutz Health and Wellness Center en la University of Colorado (Denver), cuenta que “las personas que hicieron dieta y que tuvieron más éxito simplemente se movían más”. Como confirma la especialista, “cuando estás activo, luchas contra la tendencia de tu cuerpo a volver a ganar el peso perdido”. De hecho, el 90% de los mejores casos que registra el NWCR, en promedio practicaban 60 minutos de ejercicio diario.

Pero en esto también influyen factores psicológicos: “cuando estás más activo, te sientes mejor contigo mismo y eliges mejor qué comer, acudiendo a los alimentos más saludables”, afirma Wyatt, cuya opinión también es respaldada por un estudio de la Sanford University School, que dice que los buenos hábitos se fomentan entre sí.

2. No te saltes el desayuno.

image18Muchas personas comienzan el día sin tomar desayuno porque no les gusta comer tan temprano, o simplemente porque piensan que con esto evitarán calorías. Sin embargo, saltarse esta comida es casi un pecado, pues uno de los secretos para mantener el peso ideal es empezar el día con energía.

Según cifras, el 78% de aquellos que lograron perder y mantener su peso jamás se saltaban el desayuno. “Mucha gente no come lo suficiente en el desayuno”, dice la nutricionista Angela Lemond, que recuerda que el desayuno “es una comida, no un capricho”.

  1. Trabaja tus músculos.

Una de las principales consecuencias que puede traer una dieta muy estricta es la pérdida de masa muscular. Por eso, si quieres seguir manteniendo el peso que conseguiste es muy importante que no descuides la tonicidad de tu cuerpo. De hecho, mientras más músculos conserves (o mayor tonificación muscular), más rápido trabajará tu metabolismo y más difícil te será volver a ganar los kilos perdidos.

Para hacer esto es bueno que tengas un entrenamiento de resistencia -con la ayuda de pesas o de tu propio cuerpo- dos o tres veces a la semana. Con esto quemarás calorías y también fortalecerás la forma de tu cuerpo.

  1. Sigue una dieta estilo mediterránea.

La dieta mediterránea, que se basa en la ingesta de frutas y verduras, trigo, legumbres, frutos secos y grasas saludables, junto con ser buena para el corazón, también es esencial en la vida de un persona que no quiere subir de peso.

Según un estudio de la Universidad de Harvard, quienes siguen este tipo de alimentación elevan sus niveles de energía, y por lo tanto queman de manera natural hasta un 20% más de calorías durante el transcurso del día. Además, como es una dieta variada en cuando a alimentos es fácil mantenerla a largo plazo.

  1. Date “gustitos” de vez en cuando.

A la hora de mantener la talla ideal, las personas que se obsesionan con los alimentos saludables no tienen resultados óptimos a largo plazo. Esto se debe a que como tienen dietas tan estructuradas, y no prueban cosas calóricas en su rutina diaria, pueden caer más fácilmente en lo que se conoce como los “atracones de comida”.

Para evitar eso y que se pueda mantener el peso, los expertos aconsejan tener una visión más flexible con la comida y seguir la regla de las proporciones 80/20: que la mayor parte de los alimentos que comamos sean sanos y que el resto sean calóricos.

  1. Ten registros de tu peso.

Es normal que estemos pendientes de nuestro peso cuando estamos haciendo dieta, sin embargo es primordial que continuemos con un registro de nuestros kilos una vez que hayamos llegado a nuestra meta.

Una investigación del NWCR mostró que quienes estuvieron a régimen y que dejaron de usar la pesa volvieron a ganar hasta dos veces más peso que aquellos que siguieron controlándose. “No puedes mantenerte en un rango saludable si no conoces los números en que te mueves”, señala Wyatt. Para ello, es recomendable que nos fijemos un peso límite, que si llegamos a sobrepasar, nos obligue a volver a estar bajo una dieta.

Fuente: www.buit.cl